El artículo estudia algunos aspectos del pensamiento de S.J. Gould, valorando positivamente el alcance del principio de los llamados “magisterios no superponibles” y su toma de posición crítica sobre la pretendida inconciliabilidad entre ciencia y fe, a pesar de la ausencia en su pensamiento de la filosofía como mediación imprescindible entre las referidas instancias epistemológicas. En conexión con ello se presentan algunos aspectos procedentes de la historia de la ciencia, en particular el concordismo de Thomas Burnet, la emergente nueva teología natural, llamada entonces teología física, y la aguda crítica de Kant de esta nueva teología, tan caracterísitca de la cultura científica y cristiana de la Inglaterra del siglo XVII.Peer reviewe
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