A pesar del consenso razonable de que la autorregulación es una manera especialmente apropiada para garantizar que los medios de comunicación asumen su responsabilidad social, mientras que preservan la libertad de prensa, la experiencia portuguesa demostra lo difícil que es establecer mecanismos creíbles y eficaces de autorregulación – lo que, en última instancia, ven contribuyendo para el mantenimiento (o refuerzo) de instrumentos de regulación externa a la actividad periodística, basados en leyes y suponendo la participación más o menos directa del Estado. Y eso implica que el ‘edificio regulatorio’ para los medios de comunicación queda
seriamente incompleto.Despite the reasonable consensus that self-regulation is an especially appropriate way to try to ensure that mass media meet their social responsibilities, while preserving press freedom, the Portuguese experience has shown how difficult it is to establish credible and effective mechanisms of media self-regulation, which ultimately contributes to the maintenance (or reinforcement) of regulatory instruments external to the journalistic activity, based on laws and on the direct or indirect involvement of the State. And this implies that the ‘regulatory building’ for the media continues to be seriously incomplete