El anuncio en julio de 2012 de los primeros indicios experimentales sobre la existencia del
bosón de Higgs, reavivó el interés del secular debate sobre el significado de conceptos como
el vacío y los campos físicos. La evolución de sus interpretaciones revela mutaciones profun-
das en el trasfondo filosófco de nuestra visión de la naturaleza. Especialmente por cuanto el
controvertido papel de las rupturas de simetría se ha añadido a las discusiones sobre las teorías
de unificación y la estructura fundamental de la materia