El presente artículo se pregunta sobre la relación entre obsolescencia, diseño y postocupación en conjuntos de vivienda colectiva contemporáneos a partir de dos ejemplos distantes. Por un lado, la Casa Bloc de Sert-Torres Clavé-Subirana, en Barcelona, referente habitado e incluso museizado en parte, y por otro, el Robin Hood Gardens, en Londres, de Alison y Peter Smithson, amenazado de derribo dado su mal estado de conservación y degradación.
Para que una obra arquitectónica de vivienda afronte de manera exitosa el paso del tiempo ha de evitar caer en la obsolescencia, es decir, ha de mantenerse adecuada para las circunstancias de cada momento. Los ocupantes son los principales encargados de que su entorno pueda seguir dándoles servicio, asegurando un mantenimiento. ¿Cómo conseguir que los habitantes de conjuntos de vivienda colectiva tomen la responsabilidad de realizarlo, en especial en obras arquitectónicas de especial significado? ¿Qué factores aceleran o evitan la degradación de un espacio?Peer ReviewedPostprint (published version