Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador. Programa Andino de Derechos Humanos, PADH
Abstract
Hay muchas formas de conocer un caso. Una no recomendable, por sí sola,
si se quiere aproximar a lo que realmente sucedió, es leyendo la prensa o escuchando
las noticias. Otra, que revela el lado humano y que tiene su dosis de parcialidad,
es entrevistando a quienes protagonizaron los acontecimientos. Otra, no menos importante,
es analizando documentos. Algo de estas formas encontraremos en este
estudio. Pero me concentraré en el análisis del expediente del caso y haré referencias
puntuales a las otras fuentes.
¿Por qué girar alrededor del expediente judicial? Pues simplemente porque
lo que mira y valora el juzgador, lo puede apreciar el lector. El expediente, mientras
subsista aún esta manía de registrar todos los actos antes de juzgar, ayuda a tener
información, la “oficial”, para construir los hechos que serán motivo del juicio.
Más allá de lo que diga la prensa, los protagonistas o los analistas, los juzgadores
se tendrían que limitar a lo que consta en el expediente y a lo que se ha dicho en el
juicio. Los hechos tienen que ser probados y estos tienen que ser muy graves para
que las personas acusadas sean condenadas. ¿Se han probado los hechos y merecen
juicio y condena las personas acusadas? De esto se trata este estudio: describir
los hechos, tratar objetivamente de informar si se han probado esos hechos y valorar,
desde la lógica de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución,
si es que las actuaciones de los agentes de policía y los servidores judiciales es o no
conforme a un Estado constitucional de derechos y justicia.
Para lograr estos objetivos, de contar y valorar a la luz de los derechos fundamentales,
me he propuesto el siguiente esquema: relatar los hechos que motivan
el procesamiento, enunciar el derecho aplicable, valorar las actuaciones procesales
y concluir afirmando si hay o no violaciones a los derechos fundamentales