Son numerosas las nuevas técnicas biogeoquímicas que desde hace ya un tiempo se están aplicando en el campo de la arqueología funeraria. Un
grupo de estas técnicas, los análisis de isótopos estables realizados sobre tejido esquelético y dentario, es especialmente útil a la hora de reconstruir
aspectos fundamentales de la vida de nuestros antepasados como lo son la dieta o las pautas de movilidad de éstos. No hace falta decir que, aplicadas a
cronologías en las que no existía registro escrito, estas técnicas adquieren, si cabe, un papel todavía más relevante. Líneas de estudio tan dispares como
las pautas de movilidad neandertal o el cambio de dieta entre las últimas sociedades cazadoras-recolectoras y las primeras agrícolas-ganaderas son
ejemplos de casos en los que este tipo de analíticas son de inestimable ayuda