En este trabajo se analiza la fábrica, la ornamentación y el significado simbólico y funcional de la iglesia de Santiago de Villena en la encrucijada de los siglos XV y XVI, considerando sus antecedentes en la arquitectura tardogótica mediterránea y la incorporación de elementos del nuevo lenguaje renacentista. Se prestará especial atención a la vinculación de la obra con su promotor, Sancho de Medina, y con los artistas que en ella pudieron trabajar como un maestro del círculo de Pere Compte, Miguel de Magaña, Jacobo Florentín y Jerónimo Quijano y se indaga sobre el posible simbolismo salomónico de su arquitectura