Bastante de la literatura sobre Auschwitz que posee interés
filosófico ha aparecido en el curso de los últimos diez o
quince años. Esto pone de manifiesto que la herida dejada
por aquella devastadora experiencia sigue sin cicatrizar, no
sólo en el alma de quienes la padecieron y sobrevivieron a
ella, sino también en la conciencia intelectual de nuestro
tiempo