La Medicina es la ciencia que está más cerca del hombre. Ningún avatar sociopolítico que haya modificado su organización o su práctica ha podido alterar esta verdad esencial. En el esfuerzo experiencial que el médico debe hacer para aproximarse al hombre, objeto de su quehacer y vocación, se ve necesariamente impelido a intentar un conocimiento holístico de la condición humana, esto es: al humanismo.
Y al humanismo médico le debe interesar, sin duda alguna, la actividad creadora a través del Arte, que es el genuino certificado de origen de la Humanidad