El límite entre España y Marruecos es más que una frontera política entre dos Estados. Es el punto de contacto entre dos mundos que se han acercado y enfrentado a lo largo de la historia. Los dos países han sido testigos del peso de ese con-texto cultural y se han visto condicionados por su particular situación geográfica, tejiendo también sus propias relaciones como vecinos. Esa compleja vecindad entre España y Marruecos no puede ser entendida sin tener en cuenta el tipo de con-tactos y visiones construidos hasta hoy mismo. (A