El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) y el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) constituyen uno de los principales problemas de salud pública, con repercusiones devastadoras para la humanidad en el ámbito laboral, social, psicológico y económico.
En Nicaragua, la epidemia aún se encuentra concentrada, lo que brinda oportunidades importantes de prevenir y mejorar en el abordaje de las personas afectadas por el VIH/SIDA (1)