11 p.La relación concreta e intuitiva con la naturaleza, el hombre y Dios, se expresa y articula en los gestos vividos de todos los días y en los detalles cotidianos más comunes e insignificantes, lo que nos enseña, desde San Francisco, a no rechazar nada y a acoger todas las personas, todas las cosas y todos los acontecimientos con amor y alegría. San Francisco nos invita a vivir, de una manera diferente, en nuestro modo de ser, de acercarnos a la realidad, de interpretar y de sentir, un modo de vivir y de expresarnos.De los griegos al cristianismo. El aporte de San Agustín
Escuela Franciscana: singularidad como característica del pensamiento franciscano
A modo de conclusió