Desde disciplinas jurídicas contemporáneas como la teoría de la argumentación jurídica sobresale
el trato de los denominados casos difíciles como asunto de metodología. Así, tras afrontar nociones
formalistas y antiformalistas del Derecho, la tradición jurídica de Occidente no ha logrado responder
de manera unívoca a la solución de los casos difíciles. En la práctica del Derecho sobresalen por su
complejidad casos constitucionales difíciles, cuyo tratamiento no estriba en el procedimiento mecanicista
de la decisión judicial, frente a lo que sobresalen disciplinas auxiliares como la Tópica Jurídica,
de Viehweg y el uso de los razonamientos dialécticos ante a los casos constitucionales difíciles. Como
lo pensó Dworkin, lo anterior supone que persiste una actividad filosófica en la función judicial, al
menos respecto a la solución de los casos difíciles.From contemporary legal disciplines like the Theory of Legal Argumentation, the treatment of the
so-called hard cases stand out as a matter of methodology. Thus, after confronting formalist and
anti-formalist notions of Law, the Western legal tradition has not been able to respond univocally
to the solution of hard cases. In the practice of Law, difficult constitutional cases stand out for their
complexity, which treatment does not lie in the mechanical procedure of legal decision, in contrast
to auxiliary disciplines such as Viehweg’s Legal Topic and the use of dialectical reasoning before
difficult constitutional cases. As Dworkin stated, the former assumes that a philosophical activity
persists in the legal function, at least regarding the solution of hard cases