Este trabajo pretende analizar cómo desde la literatura se ha reflexionado
sobre la generación de un régimen de verdad establecido por el discurso
médico a partir del siglo xix en torno a las experiencias femeninas del dolor, la
locura y el suicidio. La feminización y medicalización del suicidio, especialmente
el femenino, se convierte en una verdad difícilmente contestable y que tiene
unas implicaciones socioculturales en tanto que ha influido el modo en que la
identidad femenina se construye en relación con el discurso médico. Por medio
de los textos literarios 4.48 Psychosis (1999), de Sarah Kane, y Clavícula (2017) de
Marta Sanz, se presentan dos alternativas discursivas que narran la experiencia
del dolor femenino y reivindican una experiencia que escapa a las consideraciones
planteadas por el discurso de la medicina actual sobre la mujer y la enfermedad
que intentan apuntar a la ideología oculta en las actuales verdades
científicas en torno a la enfermedad mental, el suicidio y el dolor