De todo lo que decimos y escribimos acerca de las cosas que
nos ocurren, casi lo único que puede ser tomado por absolutamente cierto es que vivimos en una era de incertidumbre y complejidad.
Aunque con decir «era de la complejidad» sería suficiente,
porque la incertidumbre es, por un lado, uno de los nutrientes y, por el otro, uno de los efectos de la complejidad