En este año 1996, la comunidad informática mira al pasado para celebrar el cincuentenario del nacimiento de ENIAC, el primer ordenador electrónico de propósito general, que podía calcular en treinta segundos la trayectoria de sesenta segundos de duración de un proyectil, mientras que, para el mismo cálculo, el mayor analizador diferencial
de la época tardaba quince minutos y un experto con
una calculadora de sobremesa necesitaba alrededor de veinte
horas