El tema sobre el hablaremos es el escorbuto, una enfermedad que azotó a los marineros
de los siglos XV al XVIII. Esta enfermedad aparece por una grave falta de vitamina C o
vitamina antiescorbútica. Como veremos, apareció en los marineros que se embarcaban en
largas travesías. Entre los síntomas, que se describirán a lo largo de este estudio, están la
inflamación de las encías, la anemia, hemorragias cutáneas, sangrado de encías, caída de
dientes, debilidad y dificultad para la cicatrización de heridas.
Como hemos mencionado es una enfermedad de la mar, recogida en numerosas
expediciones como la de las Molucas de Magallanes, la de Vasco de Gama, Jofre de
Loaysa y muchas otras que se irán detallando a lo largo del trabajo.
Para conocer más sobre el escorbuto es necesario saber por qué es imprescindible la
vitamina C. Esta vitamina es conocida como vitamina antiescorbútica o como Acido
Ascórbico, es una vitamina hidrosoluble que necesitamos para el crecimiento y desarrollo.
Entre sus numerosas funciones cabe destacar la reparación de tejidos a partir de la
formación de colágeno, tejido cicatricial, para tratar las heridas o el deterioro de dientes y
huesos. También es un potente antioxidante necesario para previene el daño por los
radicales libres. La vitamina C podemos encontrarla en numerosas fuentes como frutas o
vegetales.
Trataremos de dar una visión de lo que supuso dicha enfermedad para la navegación, sus
consecuencias, las millones de muertes que se cobró, así como, su estudio y posterior
descripción del tratamiento por numerosos médicos y estudiosos, entre los cuales
encontraremos, al más reconocido mundialmente, el médico James Lind.Universidad de Sevilla. Grado en Farmaci