Vivimos en un mundo globalizado donde los movimientos poblacionales
suponen una realidad estructural que forma parte del sistema social, político
económico. Los movimientos migratorios responden a diversos criterios:
económicos, bélicos, políticos, educativos o medioambientales entre
otros. El reparto de bienes Norte-Sur provoca desplazamientos que forman
parte de la actualidad diaria, una actualidad, por cierto, recogida y difundida
por los medios de comunicación.
Los motivos de los desplazamientos son variados e implican cooperación
entre países, en diverso aspectos. En este contexto resulta necesario plantearse
si los medios de comunicación hacen eco de estos motivos y si es
consciente la prensa de que ahora más que nunca deben ser intérpretes de
la realidad social. Dicen que los mass media educan, informan y entretienen,
pero quizá es el momento de indagar sobre si cumplen la misión de
educar en lo que a los movimientos migratorios se refiere y, como consecuencia
de ello, si fomentan la integración social o provocan rechazo. Autoevaluarse
a través de la opinión de la audiencia sería un buen ejercicio.
La cobertura de este tipo de informaciones requiere cierto grado de especialización
periodística con el fin de poder ser fiel a otras ramas del conocimiento
como por ejemplo el derecho, la antropología, las relaciones internacionales,
política internacional y nacional o economía y responder con
coherencia a dónde y cómo encajar estas noticias en los medios; indagar
sobre si con información no-especializada se quedan preguntas sin responder.
Todas estas cuestiones se reflexionan en esta investigación a través de una
metodología de estudio basada en la encuesta y el análisis de contenido.
Una mirada crítica gracias a la convergencia de dos ramas: el periodismo y
el derecho