La intolerancia a la lactosa es un conjunto sintomático caracterizado por problemas
digestivos que aparecen como consecuencia de la malabsorción/maldigestión de
lactosa. Es una patología que tiene diferentes orígenes, siendo la mas común la
hipolactasia de tipo adulto o lactasa no persistente. Se caracteriza por la pérdida
progresiva de la actividad de la enzima lactasa en individuos genéticamente
predispuestos a ello. Como resultado, diferenciamos población con lactasa no
persistente y con lactasa persistente. Tiene una alta prevalencia a nivel mundial y hoy
en día supone un problema para aquellas personas que la padecen ya que la lactosa es
un azúcar que no solo se encuentra en la leche y en sus derivados, también podemos
encontrarla en otros alimentos de consumo diario y como excipiente de algunos
medicamentos.
En esta revisión bibliográfica se ofrece una visión general sobre la intolerancia a la
lactosa, comenzando con el estudio de la regulación de la expresión de la lactasa y las
mutaciones que provocan la aparición de individuos lactasa persistentes. Se describen
las principales diferencias entre intolerancia a la lactosa y malabsorción/maldigestión
de lactosa. Se detalla la fisiopatología y los síntomas propios de la intolerancia a la
lactosa, tales como dolor abdominal, flatulencias, vómitos y diarrea entre otros.
También se enumeran los tipos de intolerancia a la lactosa que existen, resaltando el
tipo más común hoy en día. Se explican los diferentes métodos de diagnóstico utilizados
en la actualidad, así como los resultados que hacen que cada prueba sea positiva. Por
último, se analizan los diferentes tratamientos o alternativas existentes para paliar los
síntomas.Universidad de Sevilla. Grado en Farmaci