La piel sensible es aquella que reacciona de manera exagerada a los estímulos externos que normalmente no generan una respuesta anómala. Se caracteriza por presentar una sintomatología variable y difusa que va desde picor, ardor
y escozor hasta enrojecimiento e inflamación.
A pesar de todos estos síntomas, el mecanismo de respuesta no es de tipo alérgico. Actualmente, se han estudiado las alteraciones histológicas que sufren las personas con piel sensible. Así, se ha determinado una disfunción estructural
del estrato córneo y de sus lípidos cementantes y
una alteración a nivel neurosensorial. Esta última engloba
la variación de la cantidad y estructura de las fibras sensitivas
y la sobreexpresión de los canales-receptores TRPV1 que van a generar una respuesta inflamatoria en la dermis.Universidad de Sevilla. Grado en Farmaci