El Imperio sería por tanto un sistema doblemente híbrido. Por un lado
se balancea a lo externo entre el ultra-imperialismo y el súper-imperialismo
con predominancia del primero con respecto del segundo. Un régimen
que entró en fase de transición definida por una tendencia de lucha
bloqueimperial entre el G7 y el bloque Chino-Ruso por la hegemonía
dentro del propio Imperio. A su vez dicha hibridación se manifiesta de
otra forma a lo interno con respecto a la gobernanza en sí. Un sistema de
constitución informal mixta donde se combinan políticamente las antiguas
formas romanas con las modernas