Los consumidores cada vez pasan más tiempo en sus dispositivos móviles en detrimento de su
atención a otros canales. Esto convierte al móvil en el medio principal y más directo de comunicación
con el consumidor. Cuando, además, este consumidor autoriza explícitamente la recepción
de mensajes personalizados para que las marcas le comuniquen lo que estimen oportuno
(opt-in) se abren las puertas a una nueva forma de relación a través de las notificaciones
push enriquecidas (NPE).
Este formato combina texto e imagen/video/audio en un mensaje que emerge de improviso
en la pantalla del móvil. Su potencial de segmentación, geolocalización, personalización y las
enormes capacidades comunicativas de este formato hacen que, a largo plazo, la comunicación
NPE favorezca la creación de valor para el consumidor y el engagement con la marca.
Sin embargo, los objetivos en el corto plazo de cada mensaje se miden en términos de conducta
(Click Through Rate CTR): pulsar el mensaje para acceder a la información en tiempo real,
cuando se trata de un medio de comunicación; aprovechar una oferta o acceder a un espacio
concreto dentro de una aplicación o la web.
Los resultados en este ámbito son alentadores, con tasas medias de respuesta del 20%. Sin
embargo, son muchos los interrogantes abiertos sobre el futuro de las NPE: las condiciones
que favorecen la aceptación de NPE por el consumidor, las características que deben reunir
los mensajes – texto e imagen– para incrementar su aceptación, sin eludir el riesgo que entraña
una mala gestión que acabe por convertirlas en una comunicación intrusiva que genere
rechazo por parte del consumidor.
En esta ponencia se presentan los primeros resultados de un estudio exploratorio realizado
con un panel de expertos, 6 entrevistas en profundidad y 3 reuniones de grupo entre usuarios
y potenciales usuarios de las NPE