Las precipitaciones acompañadas de aerosoles minerales, lo que se denomina lluvias de barro, tienen cada vez más repercusión social, ecológica y económica. En el caso de la Región de Murcia, cabe destacar el efecto que estas lluvias tienen en el sector agrícola. A raíz del creciente interés por este fenómeno, en mayo de 2016 se
estableció un protocolo de observación sistemática de las lluvias de barro y los depósitos secos de polvo de origen sahariano en el observatorio meteorológico de AEMET en Murcia. Tras un año de observaciones, se han detectado 12 episodios de lluvia de
barro, y se han analizado las respuestas que tuvieron diversos indicadores de presencia de aerosoles durante esos doce meses. Una vez conocida la pericia de estos indicadores, se han recuperado los episodios de lluvia de barro de los tres años anteriores al
periodo de observación