Este artículo parte de las reflexiones de Walter Benjamin respecto a la relación de la literatura y el arte con el avance tecnológico del siglo veinte. Se exploran estas reflexiones para el caso de Rubén Darío, en tanto editor literario y colaborador del Mundial magazine (1911-1914). A partir de una lectura comprensiva de los cuarenta números de este magazine, se sondea la capacidad de la industria cultural para fagocitar el arte y la literatura (incluyendo la de Darío). Por otra parte, también se toma en cuenta la ironía implícita entre el desencanto autoral y el optimismo de esa época frente al progreso tecnológico. Se reflexiona sobre las alternativas estéticas y filosóficas que Darío ensaya en este contexto a partir del comentario de texto de algunas de sus colaboraciones