En un entorno social cada vez más complejo aparece con claridad la simplicidad de las promesas
sociales de las prácticas consideradas como “populistas”, que adquieren gran proyección
en su transmisión a través de los medios de comunicación. Inicialmente parecería ilógica la
eficacia del mensaje directo e irracional que es incapaz de abordar los problemas de nuestro
tiempo con un mínimo de eficacia, sin embargo, es precisamente esa simplicidad la que nos
hace estar atentos a las ideas que, más allá de buscar la verdad social, prefieren confrontar un
mundo imaginario basado en el pasado, pero proyectándose siempre utópicamente en el futuro.
En este trabajo abordamos el estudio de algunas de las principales acepciones que adquiere el
fenómeno populista desde los parámetros de contemporaneidad y desde el impacto que éste
provoca en la opinión pública. Dada la complejidad de una realidad social cambiante y de la
relevancia de las fuentes informativas complementarias a los soportes tradicionales, la necesidad
de reflexionar sobre los efectos mediáticos de los movimientos populistas se convierte
en una prioridad científica.
Una vez apuntados los riesgos que pueden suponer estas prácticas discursivas para la ciudadanía,
concluiremos con una defensa del pluralismo mediático propio de la democracia entendida
como el sistema más adecuado para el debate político, la divergencia ideológica, el pensamiento
crítico y el ejercicio legítimo de los medios de comunicación