El presente trabajo no se ajusta a la descripción clásica de la "luna femenina" y el "sol masculino" que, posiblemente, tuvo vigencia en algunas regiones del antiguo Perú, especialmente en la época incaica. La concepción sobre el satélite terrestre en la época pre-hispánica en el antiguo Perú es definitivamente poliformal o polifásica en cuanto al género sexual mítico de los cuerpos celestes, como veremos seguidamente. Incluso, en muchos pueblos cusqueños de influencia clásica incaica, a la luna no se le consideró como la "esposa" del sol. En algunas regiones costeñas, también en algunos pueblos y linajes de los Andes centrales peruanos, a la luna se le atribuyó el sexo masculino, sobre esto tenemos varios ejemplares cerámicos de las culturas Moche y Chimú a manera de evidencias arqueológicas. En la región aymara pre-hispánica, a la luna no se le menciona con ningún atributo de género, pese a que fueron varias sociedades las que observaron con toda precisión el movimiento selenita para normalizar los trabajos, ritos y costumbres colectivas siguiendo un calendario puramente lunar (Eyzaguirre, 1965: 85). En todo el sur peruano se conoció un estilo minuciosamente descriptivo del movimiento lunar y sus influjos en la tierra