La movilidad de la población tiene un impacto directo sobre la salud y el uso de los servicios de salud en las naciones huéspedes, impacto que está aumentando cada año con el aumento de los movimientos migratorios. La inmigración, los refugiados, la adopción internacional, están cambiando el patrón epidemiológico de las enfermedades infecciosas inmunoprevenibles en las comunidades de acogida. El éxito en la eliminación y erradicación de enfermedades inmunoprevenibles depende de la vigilancia y control que se esté realizando a nivel mundial. En la actualidad, la vigilancia de alguna de estas enfermedades inmunoprevenibles, como el sarampión, la rubéola, la hepatitis A y la hepatitis B, ha permitido detectar ya en nuestra zona cambios en su patrón epidemiológico asociados a la inmigración