En este trabajo sobre los cambios en la estructura social en la Italia meridional se tratan tres categorías de problemas. La primera es relativa a la evolución del bloque social dominante y de su estructura interna; la segunda, a la evolución de la relación ciudad-campo en el Sur y el papel que desempeña la realidad urbana en relación a los procesos de industrialización del territorio y de intervención del sector público en la economía meridional; la tercera, en cambio, se refiere sobre todo a la composición de las clases subalternas tomando en cuenta el origen y los aspectos de la estructura socio-profesional, fundamentalmente en lo concerniente a los estratos que se pueden agregar al bloque dominante, y en particular sectores de la pequeña burguesía. Se trata de tres aspectos estrechamente interrelacionados. La nueva relación ciudad-campo se expresa también en la progresiva concentración del poder económico y político en la ciudad, en que las clases –o, para ser más precisos, las fracciones de clase– que constituyen el bloque dominante son esencialmente urbanas, y en que la nueva estructura socio-profesional asiste a la consolidación de figuras sociales típicamente urbanas, con el drástico redimensionamiento de figuras sociales ligadas a la agricultura