Eri dieciskis años dedicados a la paleoantropología y paleopatología
lierrios tenido la oportunidad de examinar más de 3.000 cráneos, entre
los cuales hemos encontrado cuatro que, a nuestro entender, presentaron
un tunior intracrarieal en vida. Dos de ellos ya fueron publicados
(:mi ariterioridad (Campillo, 1977) y los otros dos son inéditos y se estudian
eri este trabajo. Es nuestra intención limitarnos de forma exclusiva
a aquellos turrisres intracrarieales que no originan lesiones francas en el
c.xocráritio y que, por tanto, plantean indudables problemas diagnósticos,
sólo superables mediante un examen muy meticuloso del endocrárica
y uria amplia experiencia clíriica y radiológica