La nanomedicina es una ciencia que engloba tres grandes áreas generales:
nanodiagnóstico, nanoterapia y medicina regenerativa, todas ellas impulsadas por la
creciente necesidad de buscar métodos alternativos a la medicina convencional. El
avance en la nanotecnología ha supuesto una herramienta muy valiosa en el desarrollo
de nuevas terapias para enfermedades vasculares y pulmonares, mejorando aspectos
en la formulación, y con ello la eficacia y la seguridad del tratamiento. Concretamente,
esta revisión se centra en las aplicaciones más interesantes de los microagregados,
estructuras que combinan las micro- y las nanopartículas, ofreciendo ventajas en el
direccionamiento de activos.
La estenosis es una característica común a muchas enfermedades vasculares como
arteriosclerosis o accidente cerebrovascular. La formulación de microagregados de
nanopartículas con activador tisular del plasminógeno, tPA, ha supuesto una gran
innovación entre las terapias trombolíticas, gracias a que estas estructuras aprovechan
el alto estrés de cizalla, producido por el estrechamiento de los vasos, para
recomponerse en estructuras nanométricas, capaces de deshacer los coágulos. Sin
embargo, el uso de este fármaco se encuentra limitado por dos factores
fundamentalmente, la estrecha ventana terapéutica y las complicaciones hemorrágicas
que presenta.
Por otro lado, los tratamientos de enfermedades pulmonares habituales en clínica
presentan problemas relacionados con el tamaño de las partículas, siendo la mayoría
de ellas demasiado pequeñas para alcanzar el pulmón profundo lo que radica
directamente en la eficacia del mismo. Para intentar revertir dicha problemática se
desarrolló una formulación que posee tanto nanoestructura como microestructura,
aumentando la absorción del fármaco y mejorando la administración al lugar de
acción, respectivamente.Universidad de Sevilla. Grado en Farmaci