En este texto me aproximaré a la investigación en proyectos arquitectónicos como un
pequeño lugar de acción atravesado por la siguiente pregunta: ¿cómo hacer posible una
investigación a través de la arquitectura que movilice asuntos externos a la disciplina,
aquellos que nos incumben a todos? Para avanzar una posible respuesta, podríamos definir
la investigación académica como un espacio particular donde ensayar nuevas maneras de
estar juntos a través de un conjunto de prácticas que se sitúan de manera explícita en la
exploración de lo nuevo, lo contradictorio y lo diferente por venir. De este modo, la pregunta
por la investigación en proyectos arquitectónicos avanzaría hacia cómo mejorar nuestras
prestaciones como arquitectos y arquitectas desde un conjunto de prácticas cuya especificidad
está sujeta a problematizaciones constantes. A lo largo del texto he intentado trasvasar
algunas particularidades del proyecto de arquitectura al ámbito, quizás menos evidente, de
la investigación en proyectos arquitectónicos. Es un ejercicio útil para establecer una cierta
continuidad entre ambos dominios. Abordar las prácticas de investigación desde su capacidad
instituyente, sus alcances políticos o su dimensión especulativa podría incrementar nuestra
eficacia como investigadores a la hora de compartir un mundo como el nuestro. El texto se
soporta sobre un enfoque caracterizado por un cuestionamiento de los modos de hacer de
la Modernidad, auspiciado desde los estudios sobre la ciencia y personalizado en autores
como Latour, Haraway, Braidotti o Stengers. De ellos me interesa su interés por enmarcar
la investigación en asuntos que desbordan las competencias de sus respectivas disciplinas