Ponència presentada a la sessió 3La idea del presente estudio viene acompañada por anteriores trabajos de investigación desarrollados en la comarca de La Serranía (Valencia), donde se estudió su patrimonio arquitectónico y cultural en el ámbito urbano, así como piezas relevantes enclavadas en su territorio rústico. Pero la participación ciudadana, siempre fue la asignatura pendiente y, ahora, dentro del marco de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), han confluido las coordenadas perfectas para introducir a través de la docencia esta vía de investigación en la que se prestará atención a ese segmento de la población escolar.
A priori, una formación más técnica nos había conducido a centrar los intereses artísticos sobre el campo de la arquitectura y dejar en otro plano las artes plásticas, pero durante este estudio se descubre y se constata que dentro del mundo de la enseñanza se pueden ampliar y afianzar aquellos proyectos de investigación, a la vez que aprender de las nuevas generaciones, ya que son nuestro futuro. Por tanto, es deseable tener la oportunidad de participar en su construcción, de transferirles conocimientos y experiencias, de apoyarles para descubrir su ilusión, su curiosidad, su creatividad y contribuir a construir su mundo. Además, en esa etapa educativa, en la que nos situamos frente a un alumnado adolescente, es importante que afiancen su arraigo, que descubran sus vínculos y que creen su identidad. En nuestro caso, el interés profesional se centrará en el aprecio hacia el patrimonio construido porque desde la aproximación al lugar, desde el acercamiento al entorno social y desde el estudio del contexto podemos crear sinergias favorables que contribuyan a su defensa y conservación. Para ello, es fundamental llevar el conocimiento del patrimonio cultural a las escuelas y transportar las escuelas a los lugares donde está el patrimonio. Es un sueño a convertir en reto y del que esperamos pronto despertar en el camino. Debemos sentirnos afortunados por haber tenido la oportunidad de “estudiar y estudiar y estudiar”, pero nos ha llegado el momento de devolverle a la sociedad y a nuestras familias aquello que nos han concedido: compartir aquello que sabemos, colaborar en la investigación de aquello que no sabemos y aprender aquello que sabemos que no sabemos.
El espacio cultural que ocupa la comarca de La Serranía requiere nuestra atención y nos puede servir como banco de pruebas para enlazar este trabajo con otros centros y otros territorios, porque todo lugar habitado hoy, antes o después, se nutre del pasado, crece en el presente y se forma para el futuro. Así se entiende el patrimonio cultural y así nos posicionaremos como docentes