En este trabajo se presenta un resumen sobre la evolución, desarrollo de estructuras y
actividad de diversos complejos metálicos con actividad anticancerosa. Desde que Rosenberg
descubrió la actividad antitumoral del cisplatino en 1965 los complejos metálicos han jugado
un papel fundamental en el desarrollo de nuevos medicamentos contra el cáncer. Los efectos
secundarios indeseables causados por el cisplatino, unido a los efectos de resistencia
observados han impulsado el desarrollo de nuevos complejos más efectivos y selectivos. La
selección del metal, su estado de oxidación, la naturaleza de los ligandos y la geometría del
sistema ofrecen una amplia gama de posibilidades a la hora de modular el mecanismo de
acción de los nuevos complejos metálicos. Por una parte, se ha preparado y estudiado la
actividad in vitro e in vivo de una gran cantidad de complejos basados en platino en los que se
ha modificado la naturaleza de los ligandos, tanto aniónicos como neutros, introduciendo en
alguno casos moléculas activas conjugadas a los nuevos ligandos.
Por otro lado, los estudios más recientes se basan en el desarrollo de nuevos complejos
basados en metales diferentes al platino con objeto de disminuir la toxicidad y evitar los
fenómenos de resistencia asociados al platino. Aunque muchos de ellos han proporcionado
resultados muy prometedores, mostrando una importante actividad citotóxica, tan s olo un
número moderado han demostrado eficacia en modelos in vivo. En este trabajo de revisión
nos hemos centrado en los complejos derivados de rutenio, cobre, oro, rodio e iridio, como
ejemplos representativos que abren las posibilidades para el desarrollo de nuevos complejos
metálicos anticancerosos basados en su acción sobre otras dianas terapéuticas diferentes al
ADN.Universidad de Sevilla. Grado en Farmaci