El contenido de esta revisión parte de un conocimiento global sobre el inflamasoma.
Comenzando por los receptores de reconocimiento de patrones o PRR, que pueden tener
una localización transmembranal o bien en orgánulos intracelulares. Los PRR se unen a
ligandos que van a permitir que se desencadene el proceso de regulación o activación de
los inflamasomas. Hay distintos tipos clasificados, según su modo de activación, en
canónicos y no canónicos y también en distintas familias. El más conocido es el
inflamasoma NLRP3, que se trascribe en respuesta a diversos estímulos y en su
ensamblaje participa ASC y caspasa-1, activándose la última y produciéndose la
liberación de IL-1β e IL-18 que da lugar a procesos inflamatorios de muerte celular.
Algunas enfermedades como la fibromialgia, las enfermedades inflamatorias
intestinales y las enfermedades cardiovasculares son causadas por la activación del
inflamasoma.
El conocimiento del proceso que da lugar a la activación y regulación del inflamasoma
abre una ventana para reconocer posibles agentes reguladores que permitan tratar las
patologías en las que interviene. Actualmente se ha conocido el mecanismo de acción de
moléculas como el levornidazol (que disminuye la liberación de ROS, el creosol que
reduce la expresión de NLRP3 y de proIL-1β), el resveratrol (inhibidor de la α-tubulina
desacetilasa), la melatonina (que presenta efectos inhibidores sobre NF- κβ, suprime la
liberación de histonas extracelulares e impide la expresión de genes que traducen el
NLRP3), partenolida y BH 11-7082 (con capacidad de alquilar restos de cisteína que
inhiben la activación de NF- κβ), el aspartato y glutamato (que van a inhibir la
transcripción de la proteína NLRP3 y de la pro-IL- 1β al activar los canales NMDA) y
el γ-tocotrienol (que actúa inhibiendo la señalización de NF-κB).Universidad de Sevilla. Grado en Farmaci