El "menú de opciones" para renegociar la deuda externa planteado por los representantes mexicanos se inclina por las soluciones negociadas y el cumplimiento de sus compromisos financieros; dicha propuesta consta de tres opciones: 1) Reducir el principal a aproximadamente 50% de la deuda, sin modificar la tasas de interés sobre el monto ya reducido; 2) Una parte de la deuda se transformaría en nuevas obligaciones, con un mismo valor nominal pero disminuído, puesto que su tasa se reduciría a 4.5% durante 30 años y, 3) Los bancos financiarían el 80% de los intereses de la deuda por un periodo de 4 años, cuyos intereses no serían ni convertidos ni disminuídos