De 1977 a 1985 Fundidora Monterrey enfrentó distintos obstáculos que le impidieron aprovechar al máximo la capacidad instalada y lograr en consecuencia, un nivel adecuado de ventas que le permitieran hacer frente a las obligaciones financieras contraídas durante el "Plan de Modernización" y que para 1977 ascendían a 575 mdd. El excesivo peso en las finanzas de la empresa de los pagos por amortizaciones e intereses de la deuda contraída, son la principal causa de las pérdidas registradas en la mayor parte de los ejercicios fiscales, entre 1977 y 1985