El cambio climático es un hecho irrefutable y con impactos que ya son considerables. La ingeniería no es ajena a este proceso y, por tanto, ha de enfrentarse a importantes retos para, por un lado, intentar frenar las emisiones de gases de efecto invernadero y ralentizar el proceso y, por el otro, tratar de buscar alternativas de adecuación a aquellos fenó- menos provocados por el cambio climático que ya son irreversibles. Las infraestructuras existentes, los proyectos innovadores para lograr un desarrollo más sostenible y la búsqueda de alternativas a través de la investigación son algunos de los elementos que la ingeniería civil pone al servicio de la sociedad para ayudar a afrontar el desafío