La fábrica del Monasterio de San Lorenzo el Real ¿podría tenerse por definición de un sistema
de composición planimétrica, de un método tipológico de proyectar edificios de programa
complejo? Su ordenada, rigurosa y atractiva planta así parecería indicarlo a la sensibilidad
de un primer vistazo, pero ¿se trata realmente de un sistema de asentamiento que vaya
más allá de la simple presencia exclusiva de patios y pueda alcanzar, como Luis Moya cree y dejó
escritoJ
, una alternativa completa al método de composición elemental que se consolidará definitivamente
a partir de las enseñanzas de Durand, más de dos siglos después?
No cabe duda de que, si bien El Escorial era en su tiempo arquitectura moderna en cuanto correspondía,
aparentemente al menos, al ejercicio del arte según la manera romana, e incluso arte de
vanguardia en lo que tenía de original desarrollo manierista, acudió a un sistema tradicional para
su composición en planta al basarse exclusivamente en el uso de los patios como elementos ordenadores.
Así se enlazó con las más viejas costumbres de la antigüedad y con la tradición latina que,
al ir considerando el edificio compuesto por crujías en torno a un patio como inevitable esquema
para palacios, monasterios y hospitales, llegaría a prestar al Renacimiento y sus secuelas un tipo al
que bastaba edificar figurativa y constructivamente de otro modo. También habló Zuazo de este tema a propósito de El Escoria12, teniéndolo por
un eslabón complejo del desarrollo del patio como
sistema cuyo antecedente encuentra en el Ospedale
Maggiore de Milán. Aunque fue precisamente el
Hospital, sin embargo, y como es bien sabido, el
uso con el que se iniciaría la alteración del sistema
antiguo de patios por el de pabellones lineales
ligados a un centro o sistema de ejes