research

De la Academia a la Escuela

Abstract

Colomer forma parte de 1a generación que presenció y vivió en primera persona muchos de los cambios derivados de la transición política entre el régimen absolutista de Fernando VII y la monarquía parlamentaria de corte liberal de Isabel II. El propio arquitecto haría del Palacio del Congreso el signo inequívoco de la estabilidad y afianzamiento de aquel régimen, superadas las vicisitudes que conoció el sistema parlamentario bajo Fernando VII. Entre las instituciones que reflejaron este cambio se encuentra la Real Academia de San Fernando que, en 1844, abandonó por imperativo gubernamental la enseñanza de las artes cuando ésta había sido la razón de su inicial existencia. El texto del preámbulo del Real Decreto de 25 de septiembre de 1844 es sumamente elocuente: "Tiempo hace ya que se reclama por todos los amantes de las bellas artes una reforma radical de su enseñanza, a fin de elevarla a la altura que tiene en otras naciones europeas, dándole la extensión que necesita para formar profesores. Cierto es que la Real Academia de San Fernando ha desplegado siempre el más laudable celo en favor de esta enseñanza; pero escasa de medios, no ha podido menos de darla incompleta...". De aquí nació la Escuela de Nobles Artes de la que, a su vez, se desgajarían las enseñanzas de arquitectura, en 1848, para formar con ellas la Escuela Especial de Arquitectura, aunque los títulos los siguiera expidiendo durante mucho tiempo la Academia de San Fernando, hasta que, en 1857, la Ley Moyano abrió el paso a la Escuela Superior de Arquitectura, separándola definitivamente de la Academia

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