Con motivo de la ampliación de la caja de la carretera
AS-114, en el lugar conocido como El Golondrón (Carreña
de Cabrales, Asturias) un tiro de dinamita conectó con
el exterior el techo de una galería subterránea. A primeras
horas de la tarde del día 16 de octubre de 1994 un grupo
de jóvenes lugareños (J. M. Inguanzo Prieto, J. M.a Díaz
Prieto y J. B. Benito Antón y M. Rodríguez Bueno) descubrió
un conjunto de figuras rupestres. La noticia corrió
pronto por la comarca y a lo largo de la tarde, noche y
la madrugada del día siguiente se produjeron numerosas
visitas incontrolada