A fútales de 1976, nos fue comunicado por el Servicio de Investigaciones Espeleológicas de la Excma. Diputación Provincial de Burgos, la existencia de un yacimiento de vertebrados en una cueva situada al N de la provincia. La Cueva de Saldarrañao de la que este grupo había extraído una abundante colección de restos de oso pardo, que se encontraban depositados en el Museo Arqueológico Provincial y que nos fueron cedidos para su estudio. En 1977 el arqueólogo D. Carlos Puch Ramírez y T. de Torres realizaron varios desplazamientos a esta cavidad con el fin de recuperar la máxima cantidad posible de restos