En la década de 1950 iniciaron su carrera profesional dos arquitectos barceloneses interesados especialmente en la definición técnica de sus proyectos.
Se trataba de Enric Tous (1925-2017) y Josep Maria Fargas (1926-2011), contemporáneos de la generación de Oriol Bohigas o Federico Correa, pero alejados de los planteamientos de la “arquitectura realista” o de la considerada como “Escuela de Barcelona”. Frente al posicionamiento conservador del realismo, comprensible desde la óptica de la crítica implícita al régimen dictatorial, Tous y Fargas adoptaron un punto de vista idealista en su arquitectura: exploraron las posibilidades técnicas de la industria local para desarrollar
prototipos y sistemas constructivos capaces de activar y modernizar el sector de la construcción en España.
Cuando Tous y Fargas se enfrentaron a su primer gran proyecto en Barcelona, la Banca Catalana (1964-1968) muchas características de estos referentes estaban presentes. Así trata de identificarlo este artículo, mostrando la incipiente arquitectura High Tech de Tous y Fargas.Peer ReviewedPostprint (published version