En los años 50 surgieron los materiales de impresión elásticos, los
elastómeros. Los primeros materiales, los polisulfuros y las siliconas de condensación presentaban poca estabilidad dimensional, debido
principalmente a la liberación de subproductos durante la reacción de
polimerización. Así, entre la década de 60 y 70 aparece el poliéter, un
material hidrofílico con óptimas propiedades mecánicas, buena recuperación elásticas y una contracción leve (9). Posteriormente surgen las siliconas de adición, hidrófobas, que desencadenan su polimerización a través de una reacción de adición sin la formación de
ningún subproducto, permitiendo así una óptima estabilidad dimensional (10).
En la actualidad, las nuevas tecnologías CAD-CAM y los escáneres intraorales presentan cada vez más un número de soluciones fidedignas para la realización de impresiones en la clínica. No obstante, no están disponibles para todos los odontólogos. Por ello, la
mayor parte de los odontólogos siguen utilizando en sus consultas los
materiales de impresión convencionales...