La universidad colombiana cuenta con una tasa de deserción estudiantil del 49%, situación ocasionada por factores de tipo económico, familiares, individuales y de la misma universidad, es decir su funcionamiento o estilo pedagógico. En el propósito de atacar cada uno de dichos factores, las universidades han adoptado diversas estrategias abarcando diferentes frentes, pero muy pocas de ellas orientadas a la flexibilización de los horarios y la disminución de la exigencia de presencialidad en las diversas actividades curriculares en cada asignatura, aspectos que definitivamente podrían afectar favorablemente la retención de los estudiantes al brindarles los espacios suficientes para que puedan atender otras responsabilidades sin enfrentarse al problema de la dedicación exclusiva que muchas veces requieren los estudios universitarios. Es allí en donde el uso de las plataformas virtuales de aprendizaje puede jugar un importantísimo papel a través del desarrollo de estrategias de b-learning, que brinden mayor flexibilidad al proceso educativo