Fernando I. Ferrán (biografía): Es antropólogo. Estudió en la Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), en la Loyola University y en la Universidad de Lovaina (Bélgica). Ha sido profesor de Antropología Social y de Filosofía de la Ciencia en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y en esta Universidad APEC. En este centro de estudios fue vicerrector académico, mientras que en INTEC fue director del Departamento de Investigaciones y Publicaciones Científicas. Actualmente es el coordinador del Programa de Estudios del Desarrollo Dominicano de la PUCMM. Dentro del marco del Plan Decenal de Educación Superior coordinó el libro Situación y perspectiva de la oferta y la demanda de carreras y de profesionales en la educación superior. Pertinencia de la educación superior dominicana ante la demanda del mercado y la sociedad. También fue coeditor del texto Quehacer científico I: lecturas, volumen en el que publicó el artículo titulado La teoría crítica de la Escuela de Francfort. Otros textos suyos son Tabaco y sociedad: la organización del poder en el ecomercado de tabaco dominicano, La historia según Hegel y el artículo Figuras de lo dominicano.En Tipos formales del Estado moderno, el antropólogo Fernando I. Ferrán analiza las dos formas puras del Estado contemporáneo en cuanto a sus métodos para determinar los problemas que habrán de afrontar y decidir cómo resolverlos: el autocrático y el constitucional. En el primero, solo el gobierno delibera, decide y actúa, de modo que no tiene el control ni el contrapeso de otras instancias estatales o del pueblo. En el segundo, las funciones del gobierno están reguladas y limitadas por la ley, que establece una serie de medidas y de procesos para tratar de racionalizarlas. En el Estado constitucional son fundamentales los roles que desempeñan el poder judicial y el poder legislativo para contrarrestar la tendencia al absolutismo gubernamental por parte del poder ejecutivo. De ahí que se establezca entre los tres poderes un mecanismo o sistema de interdependencia, proporción y equilibrio. Por supuesto, en la realidad no se dan los casos puros, que en verdad operan como grandes modelos o abstracciones de lo que se da en los hechos. En la realidad, los Estados son una mezcla más o menos afortunada de esos modelos, en conformidad con el grado de conciencia sociopolítica que hayan alcanzado sus sociedades