La utilización de catéteres intravenosos es una de las prácticas más frecuentemente realizadas por los enfermeros y enfermeras. Esta práctica no está exenta de complicaciones. Por un lado los sistemas intravenosos proporcionan una ruta para que entren microorganismos en el sistema vascular y por otro los vasos sanguíneos quedan expuestos, al perderse la barrera de protección y los mecanismos de defensa de la piel, esto se puede manifestar con diversos grados de severidad, desde una flebitis, una extravasación, hasta un cuadro de sepsis grave