El presente ensayo quiere señalar la importancia que tiene para los docentes universitarios, un proceso de enseñanza integral. Como orientadores, deben conocer el marco legal de la infancia y la adolescencia, de la práctica docente. Es el docente, quien debe ser capaz de desempeñarse como observador crítico de posibles circunstancias, dentro o fuera del aula de clase que empañen el proceso de formación. Debe idear estrategias de prevención frente a las posibles problemáticas que enfrentan sus alumnos. El formador debe tener como referente la ley de infancia y adolescencia en Colombia, la cual busca garantizar, a los adolescentes, su pleno desarrollo. Esta ley en sus artículos identifica las competencias del docente: el saber (teoría) y el saber hacer (práctica)