El sector de las telecomunicaciones en Colombia es un negocio próspero y de los de mayor solidez en la región, no obstante las empresas u operadores de estos servicios están siendo sometidos a constantes ataques a su reputación y prestigio por fallas en la calidad de su servicio y por su accionar en el mercado. En algunas circunstancias es considerado improcedente o poco ético