Las enfermedades renales han presentado una alta prevalencia en las clínicas veterinarias siendo un gran desafío para los médicos veterinarios en la práctica diaria. El síndrome nefrótico en caninos tiene una prevalencia de 0.5% al 7%, Sus manifestaciones clínicas son hiperlipidemia, proteinuria, hipoalbuminemia, hipercolesterolemia, y acumulación de líquido en cavidades, actúa de manera progresiva debido al daño glomerular, cuando la lesión glomerular es mayor del 75% las nefronas se convierten afuncionales produciendo la falla renal y cronicidad del riñón. En la evaluación de la función renal es gracias a vigilancia y control de la tasa de filtración glomerular, al igual que el gasto urinario, por medio de procedimientos eficaces y de rápida acción. La producción de orina normal en caninos es de 1-2ml/kg/h, En pacientes caninos uno de los marcadores fisiológicos de mayor significancia es la creatinina sérica y plasmática ayuda a inferir la calidad de filtración y conocer el daño renal. En una presentación de insuficiencia renal crónica (ERC) es fundamental, realizar seguimiento de la nefropatía por medio de análisis de rutina en la práctica clínica, obtención de muestras y pruebas orientadas a la etiología. La información contenida en esta revisión solo se incluye las principales causas de generación síndrome nefrótico, tales como tasa de filtración glomerular, insuficiencia renal crónica e hipotiroidismo secundario.Existen biomarcadores útiles en el diagnóstico de alteración renal, por medio de la tasa de filtración glomerular (TFG) tales como creatinina en plasma, eliminación de creatinina en orina, y la dimetilarginina muy útil en la detección temprana de insuficiencia renal crónica..