Ibiza es un destino turístico del Mediterráneo conocido internacionalmente por su oferta
de sol y playa, sus discotecas y por la presencia de hippies en el pasado. Desde finales de
los cincuenta hasta los setenta, la isla vivió un rápido crecimiento del sector turístico que
tuvo impacto en los medios de comunicación. A finales de los setenta aparecieron grupos
ecologistas, protestas solicitando frenar el deterioro de la isla y grupos críticos con las
consecuencias del turismo. En los ochenta y noventa el crecimiento permaneció pero fue
necesario hacer frente a las consecuencias del rápido crecimiento turístico de las décadas
anteriores: limitación de la oferta de alojamiento; creación de leyes de protección
ambiental; modernización de la oferta turística; búsqueda de la diversificación de los
mercados emisores. En esos años fueron las asociaciones y las nuevas administraciones
regionales las que lideraron los cambios. La crisis económica de principios de los noventa
fue un punto de inflexión para los empresarios turísticos, el crecimiento cuantitativo fue
sustituido por la mejora cualitativa de la oferta. A partir de entonces, los empresarios
lideraron los cambios e innovaciones en el sector